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miércoles, 15 de julio de 2015

Alicia en el país de las Maravillas (Tim Burton)


La edad al enfrentarnos a una obra es importante, y no estoy diciendo que debas tener 20 años para leer el libro de Alicia en el país de las Maravillas, y entenderlo, además de como un cuento, con sus múltiples metáforas y teorías científicas
Me refiero, a que nosotros, como personas, vivimos diferentes experiencias vitales, que no van relacionadas con la edad, y que hace que tengamos o no suficiente madurez, para apreciar (o aborrecer) una obra, con propiedad y juicio.

Leído de niños, Alicia en un cuento asombroso y delirante sobre las pesadillas y el miedo del paso de la infancia a la edad adulta, leído de adolescente, es una sátira ante la educación, el mundo adulto y sus reglas en la mayoría de los casos absurdas y la capacidad de tomar decisiones por uno mismo, luego llegan las Alicias adultas que se rebelan contra las injusticias del mundo y toman su propio rumbo.


A veces algo, no te gusta y ya esta, sin más.
Hay determinadas cosas, como en este caso, son para mi, “Alicia en el país de las maravillas”, “Peter Pan”, “Dumbo” y “Fantasía”, que parece que te tienen que gustar y elevarlas a obras maestras solo por convención social.

Reconozco y he reconocido siempre, que no me gusta Alicia. Es de las películas de Disney que menos me gustan. No me producen un especial interés las adaptaciones al cine, y aunque leí el libro en la adolescencia, me pareció aburrido y chirriante.

Eso no significa que no sea importante y una obra maestra, simplemente que a mi no me gusta, y no conecto con ese universo tan onírico, y eso que tendría todos los puntos para que esa pesadilla Lynchiana me enamorará, pero no.

Alicia, es una de esas maravillas, nos guste o no, que existen en el mundo para iluminarnos y guiarnos a cualquier edad, como una milagrosa prueba de la capacidad e inteligencia del ser humano, de recopilar en una obra tantos saberes y teorías de la humanidad.

Es por esto que me atraen muchas cosas de Alicia, en varios niveles.


Empecemos por el porqué me meto a escribir estas lineas, atraída porque acabo de ver la espantosa y desastrosa adaptación por Tim Burton de “Alicia a través del espejo”, donde al final hasta he dejado escapar una lágrima.

“A través del Espejo”, la continuación de Alicia, no la he leído, pero al volver a ver el film, he visto mucho más allá del cuento infantil colorido y soñativo.
He visto a una Alicia de 18- 20 años, en un Londres lleno de convenciones sociales, que ha perdido a su padre y es obligada a casarse, como una buena señorita debe hacer, con un hombre al que no ama solo por mantener el negocio familiar.
Obligada a hacer algo que no quiere por todos los que la rodean, vuelve a perder la cabeza y a caer a un profundo pozo de depresión donde todo es posible, donde finalmente la Reina Blanca le abre los ojos: “No puedes contentar a todos Alicia, debes hacer lo que quieras, por ti misma”.

Y así, esta Alicia adulta, que es capaz de imaginar 6 cosas imposibles incluso antes de desayunar es capaz de enfrentarse a todos sus miedos encarnados en el Galimatazo.

Leí “Alicia en el País de la maravillas” sin ser adultescente ( ni adolescente ya, ni adulta del todo), por curiosidad científica, y como amante de la ciencia ficción, donde Alicia, sin quererlo, se convierte en una de las obras precursoras de este género.

Había leído mucho sobre como se explicaban diversas teorías en el libro, y me refiero a teorías científicas:

  • Cuando Alicia cae por el agujero de la madriguera, parece que ella esta quieta, y que son las paredes las que se mueven haciendo pasar los más diversos objetos ante sus ojos. Esta parte es una clara alusión a la teoría de la Relatividad de Einstein. Todo es relativo, y depende del punto de vista con el que es observado, ya que para Alicia que cae a una velocidad constante, siente que ella no se mueve, como si viajara en un avión, ella se “nota” quieta, y es el mundo el que cambia antes sus ojos.
  • La teoría de “La reina de corazones”, es el mundo de la ciencia, también esta sacada del mismo libro. Hay un momento en el que la reina de corazones le dice a Alicia, que “debe correr tanto como pueda para mantenerse donde esta”... no hay duda que es un consejo curioso, pero razonable si lo pensáis. En esta caso la Reina, se refiere, a la Evolución de la especies. Cualquier ser u organismo, debe evolucionar y adaptarse a cualquier hecho o situación tan rápido como pueda para mantenerse donde esta, es decir, vivo, y no caer en la extinción.

  • La fiesta del té, es además una alusión a la ecuación para calcular el tiempo, no en vano la letra “t” en matemáticas representa al tiempo, sino que durante la té party, aluden a esta condición física, como si fuera una persona real. Y es que el sombrerero lo explica muy bien: “¡El tiempo es todo un personaje!”


    ¿qué es el tiempo? Para muchos es aquel al que siempre “matamos”, ya sea porque no nos brinda esos minutos indispensables para nuestras labores o porque nos da demasiados. Es probable que el sombrerero sepa más que nosotros pues como él dice: “Si conocieras al Tiempo tan bien como lo conozco yo (…), no hablarías de matarlo” (Carroll, 1865, p. 67).
    Se alude a el (al tiempo) también con esa tremenda obsesión de no llegar tarde, de nuestro querido conejo blanco.

  • ¿Es Alicia un libro que además nos habla de las drogas? No hay duda que las distorsiones de espacio, y de la percepción de las dimensiones de nuestro propio cuerpo junto a poder escuchar hablar a los animales, tras tomar algo que ponía “Bébeme” o “cómeme”, podría ser semejante a los delirios de ingerir LSD.

  • Alicia, continuamente nos habla del pensamiento matemático, y de llegar a el con el pensamiento abstracto, es decir deconstruyendo. Es algo que hemos podido ver en la película de pixar “Del Revés”, cuando los personajes deciden tomar un atajo, y acaban en la zona del cerebro que “deconstruye” los pensamientos, algo unido a la lógica, y que nos ayuda a crear nuevos conceptos y entender otros a través de la fragmentación.



El relato de Alicia, es una bofetada a la idiotez de los adultos, que tratan a los niños como meros renacuajos insolentes y estúpidos, cuando su cabeza repleta de fantasía e imaginación es capaz de comprender mucho mejor muchas situaciones cotidianas de lo que nos imaginamos.

Odiáis la Alicia de Tim Burton, cuando el autor que es especialista en recrear escenarios oníricos con una verosimilitud pasmosa, solo nos ha puesto de manifiesto ese universo con múltiples y múltiples capas y lecturas.


Durante toda la película, me da la impresión que el Sombrerero, esta enamorado perdidamente de Alicia, y que es como un amor imposible que nunca va a tener, al que ha estado esperando todo este tiempo y que le ha hecho perder la cabeza, cuando se despiden y Alicia le dice: “No me olvidaré de ti al despertar” y “Te echare de menos”, vemos como él desearía pasar aunque solo fuera un segundo más a su lado.

Otra prueba de amor esencial, es cuando la encuentra y ella ha recuperado su tamaño normal. Él la mira y la dice que cuando se encuentran ella siempre es muy o muy pequeña, haciendo alusión a que su amor siempre va a contratiempo. Esto estoy segura que es una metáfora mucho mayor, y posiblemente pueda estar relacionada con los gustos de Lewis Carroll, y sí me refiero a que le gusten jovencitas y no las de su edad, pero también podemos relacionarlo con el universo de Burton pues en “Big Fish” hay un momento, en el que al hombre le dicen que se encontrará con una joven, y cruzará un bosque, una de ellas demasiado pronto ( cuando la joven es una niña), y otra demasiado tarde (cuando la chica es ya una anciana), poniendo de manifiesto también otro amor imposible.

Ahora que ha pasado el tiempo, creo que Burton, con esta adaptación hizo un trabajo fabuloso ya que su universo plagado de seres extraños propios de su imagineria, casan totalmente con la obra de Carroll, dando una obra espectacular.
El barroquismo sombrío de Burton casan totalmente con la sensación de pesadilla y miedo que transmiten la obra original.
¿Porque nos puede dar miedo un cuento para niños?
Porque en realidad, psicologicamente, nos adentra en nuestros más profundos miedos, como ese miedo recurrente a llegar tarde como el conejo, y todas esas veces que soñamos que no nos hemos preparado un examen, o que salimos a la calle desnudos.
¿Acaso no es otra de las pesadillas más recurrentes por los seres humanos aquellas en las que como Alicia caemos al vacío sin parar? Esto es usado por Carroll en la obra, cuando Alicia se duerme, es la caída del Ser Humano al inconsciente.

Con el tiempo, y a raíz de la novela, se acuño una enfermedad llamada como síndrome de Alicia, que se supone que tenía el escritor de la obra ya que adolecía de fuertes migrañas, que le hacían percibir los objetos con los colores cambiados, y tenía una distorsión en la percepción de los objetos. Es decir, veía las cosas, o incluso sentía la percepción de su cuerpo distorsionada, las manos o la lengua más grandes de lo que eran, veía como los libros de la habitación crecían, o las paredes encogían, algo que dejo plasmado en su novela pues era un problema que conocía muy bien, y que ahora sabemos que es una enfermedad mental.
Alicia alude a muchos más conceptos como es el de la positividad o vitalidad, pues el gato le dice “Siempre llegarás a alguna parte si caminas lo bastante”, pero también a una intolerancia y a una maldad patológica encarnada en la Reina de Corazones, donde se enfrenta a todos los problemas, ya sean estos pequeños o grandes de la misma forma “mandandoles cortar la cabeza”

Esta Alicia es un libro clásico de caballerías, donde un Oraculo predice la llegada de un paladín que derrocará a la Reina Malvada, tras vencer a un dragón (El Galimatazo aquí, en su versión ingles el Jabberwocky) con su propia Excalibur. Alicia se transforma así de damisela en apuros propia de la época Victoriana que le ha tocado vivir, en una aventurera mujer capaz de recorrer y descubrir otros mundos como exploradora.

Charles Lutwidge Dogson, era lógico , matemático, fotógrafo, diácono anglicano y escritor británico, más conocido por su seudónimo Lewis Carroll, en 1865 presenta al mundo su obra Alice’s Adventures in Wonderland (Las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas), un mundo de magia basado en las matemáticas que a Carroll tanto le gustaban. La historia de Alicia en el País de la Maravillas comienza una tarde en la que Carroll sale de excursión con tres niñas, hijas y hermanas del decano de Trinity College de Oxford. Estas niñas se llamaban Lorina, Alicia y Edith. Durante este recorrido en barca, Carroll inventó un juego/ cuento para las niñas, en especial para Alicia por la que tenia una obsesiva devoción.
Un cuento mágico con las que las encandilo y que escribió esa misma noche en tiempo récord, pero del que se sospecha retoco, para añadir todas estas teorías científicas y matemáticas para darle un doble juego mental y ridiculizar a los pretendidos cultos de la época.






Por su imagineria, su mundo propio, su lógica universal y atemporal, podemos compara a Alicia, a una obra de la literatura tan importante como El Quijote, y si creemos que nos estamos enfrentando a un libro para niños estamos cometiendo un gravisimo error.

jueves, 9 de julio de 2015

SERGIO RENÁN: EL HOMBRE QUE PUDO VENCER A FELLINI

El pasado 13 de junio fallecía en Buenos Aires (Argentina), el actor y director Sergio Renán a los 82 años. Este nombre no será muy conocido por el público español. Sin embargo, trabajó con algunos actores argentinos, que en algún momento u otro acabaron actuando en España como Héctor Alterio, Miguel Ángel Solá, Pepe Soriano o Norma Aleandro, entre otros.
 
Sergio Renán
Un dato a destacar de Sergio Renán es que en 1974 dirigió una película que fue la representante de Argentina en los premios Oscar, en la categoría de película de habla no inglesa. Se trata de “La tregua”, cuyo guion se basó en el libro del escritor uruguayo Mario Benedetti
Era la primera película argentina y sudamericana en participar en los Oscars. Además era la única no europea respecto a las otras cuatro que se disputaban la dorada estatuilla en esa categoría: “Macskajáték” (o “Juego de gatos”), por Hungría; “Potop” (o “El diluvio”) por Polonia; “Lacombe, Lucien” de Louis Malle, por Francia y “Amarcord” de Federico Fellini, por Italia.
 
Posiblemente, los miembros de la Academia optaron por poner la nota “pintoresca” poniendo a un par de films de la Europa del Este y a una realizada al sur del Rio Grande (el límite entre los EE.UU. y Latinoamérica), para dar realce a las películas francesa e italiana (cuyas industrias cinematográficas eran de las más consolidadas del Viejo Continente). Finalmente, fue Federico Fellini con “Amarcord” quien se llevaría el prestigioso premio, por cuarta vez en su carrera.
 
Fotograma de "La tregua" con Héctor Alterio y Ana Maria Picchio
“La tregua” se centra en la figura de Martín Santomé (personaje encarnado por Héctor Alterio) oficinista a punto de jubilarse, viudo con tres hijos ya crecidos.
 Pese a llevar una vida rutinaria, surge una historia de amor entre él y una joven empleada, lo que parece iluminar la existencia de Santomé, cosa que su entorno no acabará de comprender del todo. 
Aunque no se note, la película se realizó en una época en que la violencia armada (atentados, secuestros, etc.) dominaba la política en Argentina. 
De hecho, poco tiempo después, varios de los actores que participaron en “La tregua” acabaron exiliándose en el extranjero debido a que por sus tendencias políticas de izquierdas, fueron amenazados de muerte por organizaciones ultraderechistas.
 
Renán pudo salir adelante pese a esa difícil situación y a lo largo de los años siguió demostrando su talento no solo en el cine, sino también en teatro y en televisión, e incluso en la ópera. Para los curiosos, en YouTube es posible ver “La tregua”, como homenaje y buen ejemplo del cine argentino de los años 70.
 
 
 
Fausto M. González
(Colaborador)

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